Luz de Luna. Para mi bruixa...
.
A la luz de la luna, a la luz de sus ojos que sé que me vigilan.
De noche, cuando yo salgo a refrescarme, con un vestido, y nada más debajo.
Todas las noches son mágicas, en todas brilla la luz.
Noches de brujas, porque eso soy yo, una bruja.
Luna que acompaña mis pensamientos, mis sentimientos, mis sufrimientos, mis esperanzas y tambien mis sueños.
Luna que me acompaña cuando no puedo dormir y revoloteo por toda la casa intentando conciliar el sueño.
Bajo a la piscina, mantengo el silencio durante unos segundos. Inmovil, sabiendo que una mirada no pierde detalle.
Y me gusta.
La luna se aparta un poco, para dejar que sean solo sus ojos los que me tengan por un rato, allí dónde cree que no le veo.
Discretamente giro la cabeza. Se esconde, pero vuelve a aparecer..y es en ese mismo momento cuando mis dedos le sorprenden invitandole a bajar. Más cerca, mucho más cerca.
No lo duda un segundo. Yo sigo sin ropa, radiante al brillo de sus ojos.
Sé que por más que intente que la razón vuelva, no voy a poder lograrlo. Ya no hay vuelta atrás. No me importa y siguiendo ese mágico momento y mis ansiosos impulsos, acerco mi rostro al suyo, atrapando sus labios a los mios, suavemente, lento, muy lento...
El termometro alcanzará los cuarenta grados, junto a nuestra líbido. Pero no lo dejaremos...la piscina está ahí para los dos.
No sé como se llama, ni su estado civil. Pero sé que me desea, que su miembro deja de estar triste, y lucha por salir de los pantalones.
Le ayudo con ansias. Me deja hacerlo.
Los dos dentro del agua ya, y sus manos acariciandome mis pechos duros mientras las mias se pierden entre sus piernas.
Suspiro con la boca abierta, el deseo es total. De repente sus dedos en mis nalgas, para poder penetrarme sin problemas.
Somos conscientes, el sitio es público. No necesitamos de un polvo de tres horas.
Poco a poco el movimiento se acelera. Gozamos. Yo le acaricio, él recorre todo mi cuerpo mojado.
Le miro un momento, me excita más y más lo que estoy viendo. Se muerde el labio suspirando rápido, sintiendo un placer extremo.
Los dos a punto de explotar ya..el sexo cada vez más intenso, me besa consciente de que quizás es el último beso que nos daremos.
Nuestras bocas unidas, yo besando su lengua. Y nos llega el extasis....oh, si!!
Sin mediar palabras pasa su lengua una vez más sobre mi cuello, haciendome estremecer de nuevo sin apenas dejarme tiempo para respirar..
Y sale de mi interior...y del agua.
Se aleja a ocupar de nuevo ese lugar que hace días que tiene, esperando verme salir del agua una vez más..
Lo hago sabiendo que ya está allí de nuevo. Que lo estará mañana y que solo la luna será testigo de ello.
ahora que sus manos han rozado mis pechos...quiero más, pero sé que no debo pedirlo, pues el hechizo se rompería.
Una vez en casa me quedo pensativa...¿será verdad? ¿ es posible que un hombre se haya unido a mí, a la luz de la discreta luna?
Dime linda luna...
No, es igual...no me digas.
Siento las secuelas del orgasmo en mis pezones endurecidos y mi sexo humedecido y palpitante...no necesito saber más....







regalices dijo
Ufff, realidad o ficción, un hombre, una mujer y con solo testigo la luna, mmmmmmm.
Felicidades.
31 Agosto 2009 | 12:41 AM